domingo, 22 de noviembre de 2015

Viaje a Bolonia y Florencia

VIAJE A BOLONIA Y FLORENCIA. 

PREPARATIVOS:

En nuestra primera salida del país decidimos escoger como destino Italia, concretamente Bolonia.
Nuestro vuelo fue con Ryanair, salimos desde Valencia y la verdad que el precio estaba muy bien para albergar días de fiesta: 66 € ida y vuelta por persona. Las fechas de nuestro viaje fueron del 7  al 11 de Octubre. En el vuelo de ida con Ryanair tuvimos una media hora de retraso pero el de vuelta todo correcto.
Elegir el alojamiento nos costó un poco más puesto que queríamos algo céntrico a buen precio, un poco difícil pero finalmente elegimos el hotel Panoramic Suite. Nos costó 310 € por 4 noches, parece un poco caro pero al ver las comodidades, vistas y la ubicación que ofrece merece la pena. El hotel no cuenta con recepción, por lo que a la llegada ves un número de móvil en el telefonillo y tienes que llamar para que venga Marco (un tipo de encargado o dueño) para que te de las llaves y hacer el check-in. Nosotros tuvimos suerte porque al llegar al portal del edificio nos lo encontramos y ya subimos con él. El hotel no contaba con mapas ni nada por el estilo, pero Marco nos indicó dónde podíamos encontrar el punto de información turística.
La habitación, con una decoración moderna, ofrecía: baño privado con secador y artículos de aseo, armario grande, sofá cama, televisión de plasma, cama de matrimonio grande y muy cómoda, balcón con vistas a la ciudad y suelo de madera. Todo muy bien cuidado y limpio.



La habitación estaba ubicada en la sexta planta y las vistas eran muy bonitas, aquí os dejamos una foto de la vista desde nuestro balcón.




Pero las vistas subiendo a la terraza de arriba del edificio eran mucho mejores.





DÍA 1:  BOLONIA

Llegamos al aeropuerto de Bolonia a las 15:30, previamente habíamos comido en el aeropuerto de Valencia.  Cogimos un taxi en dirección al hotel que nos costó unos 16€, a nosotros nos pareció la forma mas fácil de llegar al hotel porque teníamos poca idea donde nos dejaría el autobús, no sabíamos italiano y no teníamos ningún mapa. Para quién lo prefiera existe un autobús que va desde el aeropuerto al centro de Bolonia ciudad.  Cuando llegamos al hotel dejamos las maletas y nos fuimos a ver que teníamos cerca del hotel. Nos encantó ver que estábamos en pleno centro y que nos encontrábamos a unos 5 minutos andando la Piazza Maggiore dónde se encuentra el punto de información turística. Allí nos dieron mapa, guías y toda la información en español, la verdad es que fueron muy amables.



Nos fuimos a dar una vuelta de reconocimiento de la zona para planificar el día siguiente y de paso buscar dónde sería nuestra primera cena en Bolonia. Tras un largo paseo por las calles del centro encontramos un restaurante llamado Ristorante Pizzaria  Mangiasseme. Si nunca habéis viajado a Italia os encontrareis con que en los restaurantes se paga cierta cantidad de dinero por persona, por cubierto. En este restaurante en concreto el cubierto cuesta 2,50 € por persona (que nosotros no sabíamos lo del cubierto) pero había mucha variedad y todo estaba bueno. Cenamos a las 20:30 porque después las heladerías cierran muy pronto, igual que los comercios ya están todos cerrados a las 19:30.




Luego seguimos andando para buscar un helado y encontramos una heladería que tenía buena pinta en Via de Mille, muy cerquita de nuestro hotel.  Una tarrina grande cuesta 4€ y la verdad es que estaba muy bueno el helado. Finalmente, después del helado fuimos derechos al hotel a descansar para al día siguiente.

DÍA 2: BOLONIA


Nos despertamos sobre las 9 y nos bajamos a buscar un sitio para desayunar. Cerca del hotel había una cafetería que tenia de todo. Nos pedimos 2 vasos de leche con cacao y dos curasanes de chocolate. Los vasitos contienen agua con gas gratis que te ponen por si te apetece después del dulce. Todo por 4,40 €.




Una vez desayunados, empezamos a hacer la ruta que nos planteaba el mapa pero del revés porque teníamos más cerca el final de la ruta. Primero vimos la ventana sobre el canal, que nos costó encontrarla, teniéndola justo enfrente de nosotros.






Después de estar un rato contemplando las agua del canal, fuimos paseando hasta el barrio universitario, cada poco que andábamos era irresistible el olor de pizza de los restaurantes y bares que habían en cada rincón. Caímos en la tentación y para almorzar nos pedimos un trozo de pizza del restaurante que veis en la siguiente foto, a 1,50€ cada trozo (La mejor pizza que probamos en toda nuestra estancia en Bolonia)




Seguimos andando hacia el barrio universitario y nos encontramos con un montón de ambiente, puesto que allí era un día laborable. Hay muchos sitios en la zona para tomarse algo de comida y bebida.






Seguimos andando y adentrándonos en la ciudad hacia las torres Garisenda y Asinelli. Una característica de Bolonia son los arcos y los detalles redondeados que tienen los edificios y que puedes encontrar en prácticamente cualquier calle.

Ya estamos llegando a las torres e impresiona su altura conforme vas avanzando.






Llegamos a la torre Asinelli, pagamos los 3 € por persona que vale subir y nos ponemos a ello. Hemos leído que son casi 500 escalones y al principio no parece tanto, pero hay unos 4 descansillos que cuando estas subiendo parece el final, pero nada de eso, es una trampa.



Después de subir y subir, descansamos entre medias y habían unas ventanas que daban hacia la calle, todas ellas con muchas monedas.



 Y después de un rato, por fin llegamos a la cima. Mereció la pena el esfuerzo porque las vistas desde la torre son espectaculares. Aquí os dejamos algunas fotos de las vistas.









Nos disponemos a bajar de la torre después de estar un rato descansando arriba y al ser los escalones estrechos la bajada es mas difícil que la subida y da un poco de miedo.
Al bajar, nos dirigimos hacia la Abadia Di Santo Stefano.




Descansamos un rato admirando la plaza y fijándonos en todos los detalles y enseguida nos ponemos en marcha.


Seguimos paseando y llegamos al mercado, más conocido como área del Quadrilatero.



También entramos al mercado que hay situado en esas calles, donde la gente puede parar a descansar y a tomarse un aperitivo o comer directamente.
Como ya era tarde, serían las 3 del mediodía, paramos a comer en un restaurante llamado LOSTE situado en dicha zona donde nos pedimos una lasagna alla bolognesa y unos penne al 4 formaggi. El precio por los dos platos y dos refrescos fue de 24€ . La comida estaba bastante buena aunque de la lasaña a la boloñesa nos esperábamos algo más. Posteriormente fuimos paseando hacia el hotel para descansar.
Por la tarde, después de haber descansado, nos dirigimos a la estación de tren Bolonia central para mirar el precio y el horario de los trenes hacia Florencia.


Como no nos convencieron, fuimos a la estación de autobuses, situada muy cerca de la estación de trenes, donde preguntamos y finalmente compramos los billetes de autobús. El autobús en dirección Florencia salía a las 8:30 de la mañana y el regreso lo elegimos a las 18:45 de la tarde. El trayecto es de dos horas aproximadamente, y el precio del billete de ida y vuelta fue de 25€ por persona, bastante más barato que el tren.


Con los billetes comprados, nos dirigimos paseando hacia la Piazza Maggiore para buscar un sitio donde cenar, para ello atravesamos un parque que hay entre la estación de autobuses y la Piazza Alfonso VIII. Es un parque bastante grande con una gran fuente situada en medio donde la gente va a hacer deporte y a relajarse de su jornada diaria.



Al final nos decidimos por el restaurante La Mela, cerca de la Piazza  Maggiore puesto que habíamos leído recomendaciones bastante buenas.  Nos pedimos una pizza prosciutto y unos tagliatelle alla bolognesaLa pasta estaba riquísima, os recomendamos el local para comer o cenar pasta a la boloñesa.
De vuelta al hotel, nos pedimos un helado en Via della Independenza, una de las calles más transitadas de Bolonia por tener multitud de tiendas de ropa, restaurantes y heladerías. Sin más, nos fuimos al hotel para descansar, que al día siguiente nos esperaba Florencia y un buen madrugón.



DÍA 3: FIRENZE



El autobús salía a las 8:30 en dirección Florencia, así que nos levantamos a las 7 para prepararnos las mochilas y salir hacia la estación de autobuses. Aunque la estación no estaba lejos de nuestro hotel, a unos 10 minutos, salimos con bastante tiempo ya que no queríamos perder el autobús. Una vez allí, preguntamos de dónde salía nuestro autobús y nos dijeron que desde los puestos del 1 al 4  pero que no sabían exacto en cual pararía. Por cierto, en los baños de la estación hay una persona para cobrar 0,50€ por el acceso, y te dan un escasísimo trozo de papel. Empezamos a ponernos nerviosos cuando eran ya las 8:30 y allí aparecían muchos autobuses pero ninguno era el nuestro. Tras veinte minutos de retraso, llegó nuestro autobús y empezamos nuestra visita a Florencia.
Sobre las 11 llegamos a Florencia, el autobús nos dejó al lado de la estación de trenes. Allí buscamos un punto de información turística pero no encontramos, y nos tocó comprar un mapa que ofrecía un hombre por 1€. Con el mapa en la mano, señalamos los puntos de interés y pusimos rumbo al mercado. En los alrededores del mercado había un mercadillo con todo tipo de productos y recuerdos. Allí compramos nuestros souvenirs por muy buen precio.




Después de pasear por el mercadillo, entramos al mercado donde hay una gran variedad de puestos de comida, puedes tanto comprar los productos como comértelos allí mismo.


A continuación seguimos paseando por las bonitas calles de Florencia y visitamos la plaza donde está el museo del David de Michelangelo, y entramos en la Basílica Santuario Della SS. Annunziata



Seguimos haciendo la ruta para ir a ver Il Duomo de Firenze.



Conforme nos íbamos acercando la cantidad de gente aumentaba considerablemente.







En la misma plaza vimos a unos vendedores ambulantes de cuadros de los paisajes de Florencia, nos interesamos en verlos porque eran muy llamativos y muy bonitos, el vendedor se nos acercó y nos los ofreció por 20 € cada uno, a lo que nosotros dijimos que no porque nos pareció muy caro e íbamos faltos de presupuesto. Cuando intentamos irnos cogió dos cuadros por los que nos habíamos interesado, los enrolló con una goma y nos los ofreció por 30 € los dos. Nosotros seguíamos diciendo que no y alejándonos de su puesto, pero él no paraba de seguirnos y bajarnos el precio... en conclusión que sacamos los dos cuadros preciosos por tan solo 10 € !!! Increíble compra! :)

Seguimos paseando...






Y llegamos a Piazza della Signoria, plaza central de Florencia, dónde podemos contemplar el Palazzo Vecchio y en frente puedes encontrar desde una réplica exacta del David de Miguel Ángel y muchas más estatuas relacionadas con los acontecimientos de Florencia.





Seguimos nuestra ruta para llegar al Ponte Vecchio, para ello seguimos recorriendo calles de Florencia y viendo tiendas de las principales marcas italianas más famosas...




Y por fin llegamos al precioso Ponte Vecchio 


En el puente se encuentra gran actividad comercial y mayoritariamente todo joyerías. 





Desde la mitad del puente hay dos espacios abiertos que ofrecen estas vistas y dónde se concentran todos los turistas para hacerse fotos.







 Seguimos paseando y nos alejamos un poco del Ponte Vecchio y así de increíbles son las vistas





Llegamos al Palazzo Pitti 




Pero antes buscamos un lugar para descansar y comer, que desde la llegada no habíamos parado. Allí, enfrente del Palazzo Pitti hay muchos restaurantes y nosotros entramos a uno de ellos, nos pedimos unos penne all'arrabbiata y unos spaguetti carbonara y dos Coca Colas, aunque la Coca Cola nos pareció exageradamente cara... 4€ cada una y claro, sin saberlo, repetimos y luego todo se nos disparó de precio...





Al terminar la comida nos pedimos un helado en un puesto que había fuera en el Palazzo Pitti, una tarrina de Tiramisú, la verdad que muy bueno.

Descansamos un buen rato sentados en el suelo delante del Palazzo mientras nos divertimos dándoles de comer a las palomas.




Después de descansar un poco, nos pusimos en seguida en marcha porque el autobús de vuelta a Bolonia era a las 18:45 y aún teníamos que subir a lo alto del mirador para contemplar toda Florencia, concretamente a la Piazza Michelangelo.


La subidita se hace un poco pesada por las cuestas y los escalones, pero en comparación con la subida a la Torre Asinelli eso es pan comido, y una vez allí arriba el esfuerzo merece la pena. Llegamos a mitad y entramos en un parque dónde las vistas ya son bastante bonitas, así que aprovechamos para ver el parque y descansar en un banco junto con la estatua de Jean-Michel Folon.


Después de las escaleras y la gran subida llegamos a la Piazza Michelangelo, que está llena de puestos de venta rollo mercadillo donde puedes adquirir sudaderas, camisetas y otros souvenirs. Nosotros no compramos nada, puesto que ya habíamos conseguido nuestros recuerdos por muy buen precio, además en ese momento solo queríamos fijarnos en la vista de toda Florencia, que aquí os dejamos...








Estamos un rato arriba descansando y contemplando las vistas, llega la hora y bajamos por otro sitio diferente al que hemos subido, como un tipo de atajo y vamos volviendo a la estación de autobuses. Se acerca la hora del bus y vamos paseando por algunas calles por donde no habíamos estado, y aprovechamos los últimos minutos contemplando Florencia...


Nos dirigimos a la estación de buses (Solo son unas paradas) situada al lado de la estación de tren de Florencia, menos mal que llegamos con antelación a los sitios porque el bus salió antes de hora para regresar a Bolonia, muy puntual. Pero a 10 minutos de salir paramos para un cambio de conductor, no sabemos qué pasó con el otro conductor que no llegaba y le estuvimos esperando mas de 45 minutos! Hay gente que se quejó porque perdió algún tren que tenían que coger en Bolonia, pero cuando llegó el conductor partimos y llegamos a Bolonia sobre las 22:45
Nos pusimos a pensar donde cenar porque ya era tarde, decidimos un restaurante que estaba al lado del primero que fuimos. Nos pedimos una pizza para los dos y un agua, la cena nos salió bastante cara porque cada cubierto fueron 3€... y encima no nos convenció mucho.

Al salir de ahí buscamos otra heladería, encontramos una que estaba cerca de nuestro hotel, buenísimo el helado, el mejor que probamos y el único que tenia sabor de caramelo.
Finalmente nos fuimos a descansar al hotel, que después de todo el día en Florencia estábamos bastante cansados.



DÍA 4 : BOLONIA



El último día nos salió un poco lluvioso, pero decidimos salir igualmente a disfrutar de nuestros últimos instantes en Bolonia! Salimos a la calle sin desayunar... ante la duda y tanto olor a pizza, nos paramos en una pizzeria y cayeron algunos trozos de pizza para desayunar que aún no habíamos probado, buenísimos, menos la calzone que no nos gustó, demasiado pan.
Seguimos paseando y como aficionados al fútbol que somos, decidimos ir a visitar el estadio del Bologna F.C. Nos resultó un poco difícil porque los buses solo aceptaban monedas (el importe exacto) y el conductor no te da cambio, y por eso nos tuvimos que bajar en la siguiente parada y entrar en un sitio a comprar dos postales para que nos cambiasen,aunque la mitad de gente que entraba en el bus veíamos que no pagaba. Al llegar al estadio, nos llamó la atención porque nosotros somos aficionados del Levante U.D y los dos equipos coincidían en casi todo; año de nacimiento 1909, los colores azulgranas y que los dos iban de los últimos en la clasificación jajaja. Aquí os dejamos algunas fotos del campo, ya que pudimos entrar porque hay un tipo de polideportivo que acude la gente y la puerta estaba abierta.





Después de visitar el estadio ,decidimos volver hacia el centro para buscar un sitio para comer, aunque por la lluvia no se podía pasear mucho, así que decidimos comer en el Mangiassieme el mismo sitio donde cenamos las otras noches. Una pizza 4 estaciones y unos spaguetti boloñesa fueron nuestra elección. Tras comer nos fuimos un rato al hotel a descansar y a ver si dejaba un poco de llover.
Por la tarde seguimos paseando por calles que no habíamos estado, cualquier rincón desconocido se aprecia. Acabamos en un centro comercial de lujo con varias marcas conocidas... nos fijamos en un escaparate y el precio de un bolso era sobre los 1300€... un poco fuera de nuestro presupuesto jajaja
En ese mismo centro comercial entramos a la tienda oficial del Bologna F.C y nos compramos un par de libretas del equipo por 2 € cada una, ya que los otros recuerdos eran muy caros: 75€ la camiseta 200€ un reloj... eso era lo mas asequible y práctico que podíamos escoger.
Tras un rato paseando nos decidimos sentar en un par de sillones que hay en el centro comercial como de espaguetis.


Después de descansar decidimos ir hacia la Piazza Magiore y pensar donde podíamos cenar...  Al estar tantos días comiendo pasta y pizza lo teníamos un poco cansado ya y acabamos el ultimo día en el McDonals... Ninguna variedad comparado con los Mcdonals de Valencia, un poco caro y 25 céntimos cada sobre de ketchup... Luego, nos despedimos del helado en una heladería cercana del hotel con un helado de stracciatela. Nos fuimos al hotel porque al día siguiente ya cogíamos el vuelo para volver a Valencia pronto.


DIA 5: BOLONIA-VALENCIA



Nos levantamos a las 7:30 porque teníamos que coger el vuelo a las 10:30. Abrimos el balcón y observamos las vistas de Bolonia por última vez. Los viajes se pasan rapidísimo y mas si te han gustado tanto. Fuimos al aeropuerto y cogimos el vuelo puntualmente. Nos despedimos de Bolonia y de Italia con muy buena sencación y con ganas de volver. Nos ha gustado mucho. Aún no nos habíamos ido y ya estábamos pensando en volver a otros destinos del país.



Esperamos que os haya servido de ayuda, iremos viajando y publicando nuestras experiencias.
Nos leemos en nuestros próximos viajes.
Si os ha gustado no dudéis en compartirlo! :)

Twitter: @Viajeroshum